Ecuanimidad

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Ecuanimidad

Mensaje  Ana Espinosa el Dom Dic 05, 2010 9:04 pm

ECUANIMIDAD.

INTEGRANTES:
Díaz Contreras Karen
Espinosa Vázquez Ana Guadalupe
Galindo López Itzel
González González Laura
Maffuz Álvarez Jashibe

Definición
• La ecuanimidad es una poderosa energía de precisión, cordura, armonía y equilibrio. Es imparcialidad, respuesta proporcionada, medio justo, ánimo estable entre las vicisitudes o adversidades, mente firme e imperturbable ante el elogio o el insulto, la ganancia o la pérdida, lo agradable y lo desagradable.
Como surge
• La ecuanimidad surge al asumir conscientemente lo inevitable sin que el ánimo se turbe. Todo fluye, todo se modifica, todo cambia. En realidad, a la larga, nada permanece. La persona ecuánime comprende esta verdad, por eso mantiene el ánimo sosegado aún en las circunstancias más difíciles.
• La ecuanimidad nace cuando uno no se aferra a lo agradable y no añade sufrimiento a lo desagradable.
• Se vive ecuánimemente cuando se reconoce, en toda su profundidad, lo que significa dejar que ocurran las cosas. Esto significa vivir en una vasta quietud mental. En vez de hundirnos en las reacciones inconscientes observamos todo lo que nos sucede y obramos de una forma adecuada.
REFLEXIÓN
• El hombre ecuánime
Vivía en un pueblo en el interior de la India, había enviudado y tenía un hijo. Poseía un caballo, y un día, al despertarse por la mañana y acudir al establo para dar de comer al animal, comprobó que se había escapado. La noticia corrió por el pueblo y vinieron a verlo los vecinos para decirle:
–¡Qué mala suerte has tenido! Para un caballo que poseías y se ha marchado.
–Sí, sí, así es; se ha marchado -dijo el hombre.
Transcurrieron unos días, y una soleada mañana, cuando el hombre salía de su casa, se encontró con que en la puerta no sólo estaba su caballo, sino que había traído otro con él. Vinieron a verlo los vecinos y le dijeron:
–¡Qué buena suerte la tuya! No sólo has recuperado tu caballo, sino que ahora tienes dos.
–Sí, sí, así es -dijo el hombre.
Al disponer de dos caballos, ahora podía salir a montar con su hijo. A menudo padre e hijo galopaban uno junto al otro. Pero he aquí que un día el hijo se cayó del caballo y se fracturó una pierna. Cuando los vecinos vinieron a ver al hombre, comentaron:

–¡Qué mala suerte, verdadera mala suerte! Si no hubiera venido ese segundo caballo, tu hijo estaría bien.
–Sí, sí, así es -dijo el hombre tranquilamente.
Pasaron un par de semanas. Estalló la guerra. Todos los jóvenes del pueblo fueron movilizados, menos el muchacho que tenía la pierna fracturada. Los vecinos vinieron a visitar al hombre, y exclamaron:
–¡Qué buena suerte la tuya! Tu hijo se ha librado de la guerra.
–Sí, sí, así es -repuso serenamente el hombre ecuánime.
*El Maestro dice: Para el que sabe ver el curso de la existencia fenoménica, no hay mayor bien que la firmeza de la mente y de ánimo


Prudencia
Justicia
Fortaleza
Templanza

Valores relacionados
• Tolerancia
• Respeto
• equilibrio







¿SER ECUÁNIME?
En un juicio, un fallo ecuánime es aquel que castiga a los culpables para reparar el daño que causaron a una víctima mientras absuelve a los inocentes. Este tipo de fallos permite afirmar que “se hizo justicia” en el caso (es decir, la justicia fue aplicada por medio de la ley).
Un periodista ecuánime, por ejemplo, es el comunicador que a la hora de redactar un artículo o producir un informe, consulta a distintas fuentes y vuelca en su trabajo las diferentes opiniones. De esta manera, la ecuanimidad está garantizada al incluir puntos de vista divergentes, ya que no se centra la información en una única versión de los hechos en cuestión.

Aforismos
• “La Ley, en su magnífica ecuanimidad, prohibe, tanto al rico como al pobre, dormir bajo los puentes, mendigar por las calles y robar pan” Anatole France
• “Nada debe turbar la ecuanimidad del ánimo; hasta nuestra pasión, hasta nuestros arrebatos deben ser medidos y ponderados”
• Francisco Ayala
• “La justicia debe distinguirse por su ecuanimidad”, Anónimo
Conclusión
La ecuanimidad nace cuando uno no se aferra a lo agradable y no añade sufrimiento a lo desagradable. Las sensaciones surgen y se desvanecen, es su dinámica natural, como es la dinámica de esta Vida pasar.Cuando se vive abierto para experimentar todo, se puede encontrar en esa aceptación la confianza y la certidumbre que tantas personas buscan a través del rechazo del cambio. Entonces uno aprende a relacionarse plenamente con la Vida, incluyendo a su inseguridad. En vez de hundirnos en las reacciones inconscientes observamos todo lo que nos sucede y obramos de una forma adecuada. Al ser ecuánime una persona se desplaza desde la pugna por controlar todo lo que sobreviene en la existencia, a la sencilla y verdadera vinculación con todo lo que existe.

Ana Espinosa

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Fecha de inscripción : 22/10/2010

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